Resulta ser que por un par de rodillas chuecas (ambas pertenecientes a la misma persona, mi hermana) el regalo se canceló. O más bien se pospuso. Para dentro de un mes.
Y por eso sigo en mi casa cuando son casi las 5 de la tarde del 29 de febrero y no he decidido qué hacer de especial. Y estoy un poco de malas. Y como con ganas de llorar. Alguien tiene alguna idea de qué podría hacer hoy?
pd. Que bueno que esto es sólo cada cuatro años...
29.2.08
Suscribirse a:
Entradas (Atom)