
Hoy, después de años de dejar que una promesa pesara más que mis ganas, le hice caso a mis entrañas y nadé con esos seres con los que en otra vida compartí olas y vaivenes.
La magia, la luz que transmiten es indescriptible. Pocas veces he sentido tanta emoción en mi vida. Y al darme cuenta que he cumplido mis sueños, que me he sido fiel en todo momento, supe que soy grande...y que habrá que hacer una nueva lista de sueños por cumplir...
